19 septiembre 2006

Medianoche

Doce menos veinte de la noche.
Una noche nueva, un último momento,
su último suspiro y luego muere
Reina un silencio magistral,
en el que sólo el paso lento y constante
de los segundos deslizándose sobre el cristal
indican que el tiempo se mueve...
Mientras todo duerme, o casi todo duerme
Gritos de niños inquietos interrumpen al que reina;
ventanas abiertas y la brisa de medianoche
golpean mi rostro con su suave galope
Es mensajera del tiempo, porque también
se mueve y la brisa no duerme, el tiempo no duerme
Ruge el mar a lo lejos, una o dos cuadras
El mar limpia la arena que pasea por la orilla,
pasea por lo médanos y cambia de paisaje:
el que hoy he admirado mañana no existirá más
al igual que esta noche, que acaba lentamente...
las agujas se mueven y los segundos mueren
Despierta el silencio de las doce de la noche
tan manso y tranquilo que se acomoda en los rincones
y retumba en las paredes, muy dentro de mí
Se acuesta la noche para morir sin pena ni prisa
La noche cae en mi papel y el tic tac...
Ya es medianoche.

10.02.2005

18 julio 2005

Ellas.

La voz de la conciencia, las perturbaciones, imágenes que atormentan y todas aquellas pequeñas cosas que cuántas veces (como diría Serrat) nos acechan detrás de la puerta. Las tuyas y las mías.

Ellas

Ellas reían sobre el monte.
Oscurecía, se hacía tarde,
brillaban tanto y en su alarde
recuperaba mi tonta fantasía.
Y yo las escuchaba reír,
yo las escuchaba sin fin.

Ellas bailaban sobre la mentira.
Allí estaban pues te las mostré,
no las puedes ver, escapan de tu piel:
negra es la verdad de tu razón.
Y yo las observaba bailar
las observaba en el abismo girar.

Ellas jugaban en mis recovecos.
Los oscurecían, los desolaban,
crudamente mis ilusiones ahogaban.
Poco a poco marchitaban mi florecer.
Ellas, sin piedad me torturaban.
Ellas, y yo las refugiaba.

Lula, no dejes que te atormenten las vocecitas, sabés que a veces las consecuencias pueden doler mucho... pero lo reprimido siempre duele más. Besotes!

14 julio 2005

Gris amanecer.

¿Cómo encontrar la solución
para evitar tu sufrimiento?
Cómo si este corazón desea
volar junto al viento...

Logras desviar mi corazón
puedes matarme, si deseas, de dolor.
Puedes hacer que mi Sol llore sin razón,
destruir cual cruel tormenta mi interior.

¿Cuál es la razón por la cual
tu alma sufre tanta pena?
¿Cuál será la cura, la risa
que te libere de aquella condena?

Sabes hacerme tropezar
con una lágrima mil estrellas apagar.
Robas mi risa, mi tranquilidad
inundas con tristeza el día al despertar.

¿Cómo salvarte del dolor?
Si mi alma es la causante
¿Cómo sanar tu corazón?
Si llenas de vacío el espacio entre tú y yo.

No sé culparte por mis oscuros días,
quisiera recordar aquella luna que reía...
anhelo tanto esos ojos que veía
aquella luz que mis oscuridades
resistía...

13 julio 2005

¿Alguien ha visto a la luna reír?

Yo sí, creánme, es más fácil de lo que ustedes creen...

Tiempo de estrellas.

Por esa locura sin final,
a la deriva, sin pensar
el tiempo sabe y vale más
que no atreverse a arriesgar.

Por esa luna de cristal
tanta ilusión y corazón
juego sin cómplice y razón
libro que escriben luna y sol.

Por esos ojos que quizás
y esas miradas que serán
y dicen más que nuestros labios
La dulce espera que tal vez
y los silencios que también
hablan más que el viento.

El tiempo sueña qué vendrá
miedos y dudas que quizás
valga estrellas echar atrás
quizás apuesten esta vez...

A no equivocar al dolor,
sin despedidas, lo sé
quiero ser tu resplandor, otra vez
sólo búscame en tu estrella, y estaré.

Por tu dulzura que quizás...
y esas sonrisas que serán
rayo de luna en mi oscuridad
Tu suave aroma que tal vez
traiga recuerdo al de la miel,
que sólo al morir la luna, olvidaré.

03 julio 2005

"Citius, altius, fortius."

"El más rápido, el más alto, el más fuerte."

Para los que se preguntan: ¿Por qué vale la pena?

"La vida es simple porque la lucha es simple. El buen luchador retrocede pero no abandona. Se doblega, pero no renuncia. Si lo imposible se levanta ante él, se desvía y va más lejos. Si le falta el aliento, descansa y espera. Si es puesto fuera de combate, anima a sus hermanos con la palabra y su presencia. Y hasta cuado todo parece derrumbarse ante él, la desesperación nunca le afectará."

Pierre de Coubertin

En el claro.

Los árboles murmuraban, sus ramas se mecían entre sueños de colores, se abrían paso a mí alrededor. Y sumergida en una mágica serenidad, sentada en una piedra de mil ilusiones, observe que entre la oscuridad tan mansa del cielo, salpicado sutilmente con gotas plateadas, la luna se encontraba completa: su lado claro se mostraba cómplice, sonriendo para mi.
Un suave y misterioso aroma traía consigo la fresca brisa de una noche de verano. Traía también una canción, un susurro que conmovía mi alma, dulce melodía que brincaba entre los destellos que iluminaban algunos rincones de mi corazón.
De repente y por un momento todo enmudeció. La suave brisa fue convirtiéndose en un zumbido brusco.
Poco a poco mi alrededor fue tiñéndose de oscuridad.
Una gran sombra abrazaba mi tembloroso y entonces, frío cuerpo. Un manto helado oprimía mi pecho, con fin de querer oír aquél grito sordo, que nunca estalló.
Intente alzar mi vista hacia mi única esperanza que brillaba intensa en aquél cielo profundo, pero la neblina que crecía en mi mente no me lo permitía.
Aquel manto bordado en congoja dejaba en mí un sabor amargo, la miel de la angustia. Y algún fantasma de la noche soplaba mi nuca, una fría electricidad recorrió mi cuerpo, mi piel empalideció.
Entonces sucedió, en aquella inmensa soledad, entre tiniebla y oscuridad, entre amargura y frialdad… un destello de luna rozó mis mejillas, ilumino la única gota de esperanza que nacía de lo mas profundo de mí, rodó por mi rostro y murió en la tierra, donde lo que moría era un nuevo comienzo.
El paisaje se ilumino lentamente, muy lentamente. Y ahora podía contemplarlo, ahora el paisaje de aquella noche resplandecía en destellos violetas.
La algarabía de alguna mariposa batiendo sus alas al compás de los latidos de mi corazón, me transmitía cierta libertad.
Y nuevamente lo pude percibir: aquella melodía que humedeció mis ojos y no dejaría de sonar… y ese perfume que acompañaba mis pensamientos, me rodeo aliviando el pesar, me abrazo abrigándome, me contenía con delicadeza.
Y allí me quede contemplando a ojos cerrados en aquel claro, con esa brisa refrescando mi rostro, con aquella canción traída desde lejos, bajo aquella luz de luna clara, con tu perfume violeta acariciando mi piel, y que aún perdura…

24 junio 2005

En la noche...

... de este viernes, me acompañan sólo algunas palabras.

Utopía

Y me cubres de ilusión
cuando lloras cual canción
en la noche de aquél cielo,
triste sueño que se dobla
al cruzar aquél umbral
donde reina delirante felicidad.
Nuevo mundo para mi…
Y tu sonrisa me hace reír
pues solo río para ti;
cuando el paisaje tiñe de gris
la esperanza de los débiles
desvanece y se esfuma
para perderse en la soledad.
Contigo aprendo qué es vivir…
Y el arco iris brilla de colores
si tus sueños alzan esperanzas
cuando un ave canta al alba,
creo escuchar tu voz
acariciando nuevamente mi alma

y conmueve de emoción al mundo entero.

23 junio 2005

En estos tiempos friolentos...!

Todos necesitamos un abrazo. Uno de esos que abrazan como un oso y que no tienen momento justo, porque siempre son bien recibidos, porque saben querer.

Abrázame.

Abrázame, sólo un instante
quiero sentir tu respirar tibio
y así sabré que no es vacío
el espacio que recorren
tus brazos a los míos.

Abrázame, sólo un instante
quiero emocionarme con tu calma;
y consolar mis penas vagas
sin sufrir la clásica muerte
que esperan las almas que oscurecen.

Abrázame, sólo un instante
sutura las heridas que aún sangran.
Y abriga los fríos que estremecen...
cada rincón oscuro padece
de una congelada soledad.

Abrázame, sólo un instante
quiero reposar sobre tu pecho
y sentir que nada está deshecho.
Hundirme en ti unos segundos
y volar así a donde desee.

Abrázame, sólo un instante
quiero escuchar cada latido tuyo
y componer una extraña melodía...
Detengamos al tiempo un instante,
juguemos a hacer eterno el cielo.